Niñ@s y perros: Trabajando los valores

Cuando una persona habla de su perro como un integrante más de su familia es posible que haga que otras personas no la comprendan porque no entienden cómo esa persona que hasta hace poco “era normal”, ahora realiza esas afirmaciones tan “sospechosas”.

Lo que nos cuentan los estudios es que entre otros factores, el de la estimulación de la oxitocina aumentando la sensación de bienestar y felicidad es una de las razones del vínculo con nuestros perros. Estudios de la Universidad de Azabu de Sagamihara en Japón y de la Universidad de Emory en Atlanta (EEUU) han demostrado que cuando un perro y su dueño se miran a los ojos ambos reciben una descarga de oxitocina que refuerza el vínculo afectivo entre ambos.

Cuando una familia decide incorporar como un miembro más un perro en sus vidas en una decisión que siempre debería ser meditada y bien asesorada, está incorporando un ser vivo que hará que los niños adquieran múltiples beneficios en diferentes áreas de su salud y educación.

Otro estudio de la Universidad de Alberta (Canadá), afirma que los niños que viven con mascotas desde pequeños tienen niveles más altos de dos tipos de microbios que se asocian con un menor riesgo de alergias y obesidad.

Pero si hacemos que además del contacto, los niños formen progresivamente parte de la responsabilidad del cuidado del perro, estaremos facilitando el desarrollo de habilidades sociales y educativas a través de ese nuevo compañero de juegos y confidencias.

La tenencia de un perro al igual que la de cualquier otro animal, es un compromiso que adquirimos y el niño ha de ser consciente que ese compromiso, esa responsabilidad ha de ser para toda la vida del perro porque es un ser vivo. Y así sin darnos cuenta trabajaremos aspectos físicos, emocionales, cognitivos y sociales que implicarán consecuentemente mejoras en responsabilidad, empatía, autoestima, paciencia, respeto, amistad, seguridad, solidaridad, trabajo en equipo, amor, perdón y a vivir cada momento como si fuese el último.

Si tenemos dudas no tengamos un perro ni ninguna mascota pero si estamos seguros y lo hacemos bien, un perro puede aportar mucho más de lo creemos en las vidas de nuestros niñ@s.

Gracias llipkind (Pixabay) por la imagen