Perros y procesionaria del pino

Es muy probable que las condiciones climatológicas que tenemos últimamente, propicien por encima de otros factores, el aumento de la procesionaria del pino ya que se encuentra mucho más cómoda en los veranos cada vez más largos y en los otoños e inviernos suaves con pocas heladas y precipitaciones.

Las orugas viven en unas características bolsas blancas de seda en las ramas de los pinos. Son muy voraces alimentándose de las hojas de los pinos hasta que al llegar la primavera, bajan al suelo en las cada vez más habituales filas de orugas para tras encontrar el lugar apropiado, enterrarse en forma de capullo de seda también urticante hasta que normalmente con el aumento del calor se convierten en una inofensiva mariposa nocturna que volverá a los pinos a depositar sus huevos y poder así reiniciar el ciclo. Algunas orugas enterradas en suelo para pasar la fase de pupa o crisálida no eclosionan hasta el siguiente verano, pudiendo también estar varios veranos enterradas.

Conviene ser especialmente precavidos tanto con nuestros perros como los niños porque a ambos podría causarles muchos problemas si entrasen en contacto con los más de 500.000 pelos o tricomas urticantes de las orugas. Tricomas con la toxina Thaumatopina que pueden lanzar hacia todo aquello que estimen una amenaza y se les acerque mucho. Por todo ello y sabiendo que nuestros perros son muy curiosos y el olfatear es algo natural que el perro hace constantemente, hemos de estar especialmente atentos con estas filas de orugas porque la sintomatología que pueden crear en nuestros perros va desde las erupciones e irritaciones, hasta los problemas respiratorios, necrosis e incluso la muerte.

No es un tema cualquiera y la mejor medida que podemos tomar para cuidar de nuestros compañeros es la prevención y muy especialmente en los pinares o zonas cercanas. Si a pesar de todo nuestro perro entra en contacto con la oruga, lo más probable es que inicialmente presente irritación en la boca, inflamación de labios y muy especialmente de la lengua. La salivación también puede aumentar y sin dudarlo ni un segundo tenemos que ir lo antes posible a nuestro veterinario para que inicie cuanto antes el tratamiento.

Gracias Marc Pascual (Pixabay) por las imágenes.