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Eskerrik asko – gracias

Han pasado ya varias semanas desde que empezó el confinamiento por el Covid-19 y aunque ahora vemos algo de luz, todavía hay que asegurarse que vaya a ser lo más duradera posible y por ello tenemos que seguir cumpliendo con las medidas que nos marcan y muy especialmente la del distanciamiento físico (mejor que social)  porque ahora parece que todo está resuelto y para nada es así.

Al igual que para tod@s,  seguro que para la gran mayoría de personas y perros que componemos la familia perruna no ha sido nada fácil porque todos nuestros hábitos han sido modificados.  También sabemos que tal y como ocurre en todas las familias es verdad que ha habido gente que ha hecho su propia interpretación de las normas que nos marcaron desde el inicio pero también es cierto que la gran parte de la familia perruna ha sido una familia responsable que ha cumplido y cumple con las normas.

Por todo ello queremos daros las gracias a tod@s los que componemos la familia perruna pero también a todas las instituciones que están haciendo posible que aunque con limitaciones, nos permitan seguir saliendo con nuestros perros en un momento en el que lo más fácil hubiera sido ordenar lo contrario cediendo a las presiones externas e internas que ha habido.

Presiones que desde el inicio han hecho que haya habido ayuntamientos intentando legislar modificaciones mucho más restrictivas en las salidas con perro pero que siempre han encontrado una respuesta firme recordándoles que no estaban autorizados a realizar esos cambios por lo que queremos agradecer a todas las instituciones que pese a las presiones no han tratado de entorpecer las salidas con nuestros perros: eskerrik asko – gracias.

Eskerrik asko a muchos ayuntamientos, Eusko Jaurlaritza – Gobierno Vasco, y muy especialmente eskerrik asko – gracias al Gobierno de España y su Dirección General de Derechos de los Animales porque han sido muy valientes en las salidas con perro.

A ver si entre tod@s somos capaces de detener el avance del Covid-19.

Lo estamos haciendo bien familia perruna

A pesar de que nos rodean muchas noticias sobre los comportamientos irregulares de muchas personas en el confinamiento que tenemos ahora, es importante destacar que la gran mayoría de las familias con y sin perro lo están haciendo muy bien cumpliendo con las nuevas limitaciones que nos han impuesto por el COVID-19 (coronavirus disease 2019).

Teniendo en cuenta que aproximadamente el 10 % de la población tiene perro y que en muchos casos un perro convive con más de una persona, el número de personas que tendrían que estar incumpliendo las normas tendría que ser muy elevado si se hiciese de manera sistemática.

Recordemos y consultemos por si cambiase lo que podemos y no podemos hacer ahora con nuestro perro y tengamos paciencia porque lo vamos a conseguir y todo volverá a la «normalidad».  Ojalá llegue pronto el momento en el que l@s niñ@s también puedan salir a la calle respetando la distancia social con personas que no vivan en su casa tal y como ocurre en otros países porque también para ell@s es muy necesario salir a tomar el aire y no todos los domicilios están debidamente adecuados para que l@s niñ@s vivan allí sin salir a diario.

Sigamos trabajando ejercicios de olfato y actividad mental sin dejar que nuestro perro se aburra pero tampoco convirtiendo esto en una obsesión. Los paseos ahora han de ser cortos y hemos de cumplir con las normas que nos han impuesto porque en algún país ya han prohibido salir de casa con el perro. Recordar que ahora perros y propietari@s estamos siendo observados con una lupa especial y por ello tenemos que seguir dando ejemplo y demostrando que la gran mayoría de nuestra familia perruna es una familia responsable.

 

 

Perros y COVID-19 (coronavirus disease 2019)

Somos conscientes que nuestras vidas han cambiado mucho los últimos días y parece que no será posible retomar la normalidad a corto plazo aunque seguro que si tod@s somos responsables y hacemos lo que nos dicen volveremos a recuperar nuestras vidas disfrutando de cada momento como hacen los perros.

Como ya seguro sabemos todos, el COVID-19 (coronavirus disease 2019) en los humanos es causado por el SARS-CoV-2 (coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo grave) que parece  se originó en China. Desde la aparición del COVID-19 se ha hablado y escrito mucho sobre si los animales de compañía pueden contagiar el virus a las personas por lo que diferentes organismos nacionales e internacionales han tenido que salir a desmentir esa suposición.

La OMS ha sido muy clara indicando que no hay evidencias científicas de que los animales padezcan el COVID-19 ni que lo puedan transmitir; ni perros, ni gatos, ni cualquier otra mascota puede trasmitir el COVID-19. Se contagia por las gotas que una persona infectada expulsa al hablar, toser o estornudar por lo que esperamos que nadie se ampare en la duda inicial del posible contagio para abandonar a su mascota.  A la mayoría de la gente no se le pasa por la cabeza abandonar a su compañero peludo y sabe que ahora más que nunca toca cuidar a nuestra familia y el perro forma parte de muchas familias.

De lo que sí hay evidencia es que estamos en un estado de alarma que lo ha cambiado todo y hay una clara premisa para superarlo; ser responsables. Todas las personas hemos de ser responsables pero muy especialmente los propietarios de perros. Hemos de dar ejemplo porque desde el inicio se ha permitido que podamos salir a la calle para pasear a nuestros perros pero como ocurre con todo, siempre aparecen personas que aprovechan una autorización para hacer lo que les apetezca y eso va en perjuicio de todas las personas que tienen perro.

No podemos aprovechar las salidas con el perro para prolongar al máximo nuestro paseo al aire libre. No es momento de grupos de propietarios ni grupos de perros. Cuando todo esto pase tenemos varios paseos en grupo pendientes pero ahora las salidas han de ser para que nuestro perro haga sus necesidades mientras camina un poco y una vez hechas y recogidas debidamente, hemos de volver a casa manteniendo siempre la distancia social.

Si siguen apareciendo actuaciones irresponsables es muy probable que el privilegio actual de salir a la calle con nuestro perro también se modifique.
Cuidemos de nuestras familias y mascotas pero seamos responsables y hagamos caso de lo que nos dicen.

Conviene destacar que La Dirección General de Derechos de los Animales del Gobierno de España ha elaborado información específica que tod@s hemos de conocer  y también agradecer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sabiendo que hemos cambiado nuestras rutinas, aprovechemos este tiempo con nuestros perros para estrechar nuestro vínculo con ellos entendiendo que este periodo es complicado para todos. Para esta fase en el que debemos estar en casa os vamos a proponer actividades que hagan que vuestro perro se mantenga activo física y mentalmente.

La primera idea que os proponemos es la de los juegos de olfato. No tenemos que enseñar a buscar nada especial al perro ni siquiera a olfatear porque es algo innato y su capacidad olfativa es muy superior a la nuestra. Los perros ya saben olfatear y ahora se lo vamos a recordar proponiéndole una actividad en la que tiene que buscar el pienso que come cada día. Es un olor que conoce perfectamente pero ahora lo hemos de convertir en un juego para que se canse física y mentalmente.

Si anteriormente no lo hemos trabajado, habría que hacerlo progresivamente pero seguro que nuestro perro nos sorprende en muy poco tiempo. No existen recetas mágicas porque cada perro es diferente pero las sesiones podrían ser de unos 5-10 minutos observando y valorando siempre a nuestro perro. Para hacerlo bien convendría dividir la cantidad diaria de pienso en aproximadamente unas 3 ó 4 raciones o alguna más si queremos y con cada una de esas raciones realizar el juego de olfato a lo largo de todo el día.

Primero escondemos la primera ración de pienso en un lugar concreto de nuestra casa y vamos acompañando a nuestro perro a buscarla porque es posible que inicialmente no entienda lo que tiene hacer. Para reforzar la búsqueda en perros que antes no han jugado a buscar cosas, podemos frotar ligeramente el suelo de la casa con unos granos de pienso creando un rastro que el perro entenderá que es lo que está buscando. Cuando iniciemos el ejercicio ese rastro que creamos debería estar no muy lejos del pienso escondido para acelerar la comprensión y cuando observemos que el perro ya sabe lo que tiene que buscar prescindiremos del rastro para buscar únicamente el pienso. También podemos añadir un comando u orden que refuerce la búsqueda del pienso y el inicio del ejercicio como por ejemplo «busca» u otro que nos guste más siempre que sea una palabra corta y sonora.

El ejercicio está pensado para hacerlo en el interior de una casa pero luego cada uno lo ha de adaptar a su domicilio y al espacio que disponga. Cuando encuentre el pienso debemos felicitarle porque aunque la comida es muy importante también lo es nuestro reconocimiento. Variemos las ubicaciones y limpiemos las zonas donde ha estado el pienso para que toda nuestra casa no sea un «rastro de pienso».

Para incrementar la dificultad del juego podemos ir introduciendo el pienso en objetos que seguro que tenemos por casa para que piense cómo sacarlos. Y si además tenemos niños también debemos hacer que sean parte del juego de olfato encargándoles la «decoración» de esos objetos, cerrando el círculo de ocupaciones con un sencillo juego.

Estos objetos pueden ser de varios tipos pero por ejemplo el ahora tan codiciado trofeo de un rollo de papel higiénico nos puede servir para una vez terminado el papel, utilizar el cartón de su interior para construir paquetes que pueden ser pintados por nuestr@s hij@s. Pero también vasos de plástico,  platos de plástico, algún juguete que no usemos… todo aquello que no suponga un riesgo para nuestro perro podría ser utilizado. Existen también las alfombras olfativas que podemos hacer en casa (snuffle mat), juguetes tipo kongs caseros, macetas de plástico …, imaginemos dónde con todo lo que tenemos en casa y hagamos imaginar a nuestr@s hij@s porque seguro que sus propuestas son muy interesantes.

Es un dato aproximado pero para nuestro perro unos 15 minutos de trabajo olfativo pueden cansarle tanto o más que una caminata de 90 – 120 minutos.

Vamos familia perruna, ENTRE TOD@S LO CONSEGUIREMOS SIENDO RESPONSABLES.

 

Gracias The Digital Artist y Geralt (Pixabay) por las imágenes

Perros y procesionaria del pino

Es muy probable que las condiciones climatológicas que tenemos últimamente, propicien por encima de otros factores, el aumento de la procesionaria del pino ya que se encuentra mucho más cómoda en los veranos cada vez más largos y en los otoños e inviernos suaves con pocas heladas y precipitaciones.

Las orugas viven en unas características bolsas blancas de seda en las ramas de los pinos. Son muy voraces alimentándose de las hojas de los pinos hasta que al llegar la primavera, bajan al suelo en las cada vez más habituales filas de orugas para tras encontrar el lugar apropiado, enterrarse en forma de capullo de seda también urticante hasta que normalmente con el aumento del calor se convierten en una inofensiva mariposa nocturna que volverá a los pinos a depositar sus huevos y poder así reiniciar el ciclo. Algunas orugas enterradas en suelo para pasar la fase de pupa o crisálida no eclosionan hasta el siguiente verano, pudiendo también estar varios veranos enterradas.

Conviene ser especialmente precavidos tanto con nuestros perros como los niños porque a ambos podría causarles muchos problemas si entrasen en contacto con los más de 500.000 pelos o tricomas urticantes de las orugas. Tricomas con la toxina Thaumatopina que pueden lanzar hacia todo aquello que estimen una amenaza y se les acerque mucho. Por todo ello y sabiendo que nuestros perros son muy curiosos y el olfatear es algo natural que el perro hace constantemente, hemos de estar especialmente atentos con estas filas de orugas porque la sintomatología que pueden crear en nuestros perros va desde las erupciones e irritaciones, hasta los problemas respiratorios, necrosis e incluso la muerte.

No es un tema cualquiera y la mejor medida que podemos tomar para cuidar de nuestros compañeros es la prevención y muy especialmente en los pinares o zonas cercanas. Si a pesar de todo nuestro perro entra en contacto con la oruga, lo más probable es que inicialmente presente irritación en la boca, inflamación de labios y muy especialmente de la lengua. La salivación también puede aumentar y sin dudarlo ni un segundo tenemos que ir lo antes posible a nuestro veterinario para que inicie cuanto antes el tratamiento.

Gracias Marc Pascual (Pixabay) por las imágenes.